Mauricio Macri consolidó las listas del oficialismo y Alberto Fernández cedió el armado del PJ a La Cámpora

En octubre competirán 9 fórmulas presidenciales. El Gobierno dio espacio a aliados para llegar a acuerdos. El camporismo avanzó sobre sectores partidarios y Massa fue el gran perdedor. Lavagna peronizó sus listas.

Se acabó el tiempo de las especulaciones y las operaciones. Luego del cierre de alianzas del pasado 12 de junio, a la medianoche cerró la inscripción de las listas de precandidatos. Todos los frentes y partidos anotaron en la Justicia electoral a sus aspirantes ante la Justicia electoral. Hubo traiciones, pero ningún cimbronazo de alto impacto en el tramo más importante de la boleta.

El presidente Mauricio Macri buscará la reelección con la compañía de Miguel Angel Pichetto. Sus rivales a vencer, como marcan todas las encuestas, seránAlberto Fernández y la ex presidenta Cristina Fernández de KirchnerRoberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, por su parte, intentarán colarse en esa contienda.

También lo buscarán otras 6 fórmulas presidenciales. Nicolás del Caño y Romina del Pla, por el Frente de Izquierda-Unidad; Juan José Gómez Centurión y Cynthia Hotton, por Nos; Manuela Castañeira y Jorge Ayala, por el Nuevo Mas; Alejandro Biondini y Enrique Venturino, por el Frente Patriótico; y José Antonio Romero Feris y Guillermo Sueldo, por el Partido Autonomista Nacional.

Resta saber si el Frente Despertar de José Luis Espert y Luis Rosales estará habilitado para competir. Pichetto logró que Alberto Asseff, líder del partido UNIR, integrante del frente, se sumara al oficialismo, desde donde competirá por una banca en el Congreso.

Hasta el momento, el economista mediático ganó publicidad, pero en el Ejecutivo esperan que la Justicia electoral falle a su favor para evitar perder votos a manos de la centro derecha. Con la misma lógica Gómez Centurión fue impugnado y debió cambiar a su compañera de fórmula a última hora y no podrá llevar candidatos en la Provincia.

Ningún frente electoral elegirá a su candidato a presidente en las PASO, que tendrán un costo aproximado de $ 4.500 millones.

El armado oficialista

El cierre de listas del Gobierno fue ordenado. Los principales socios del oficialismo habían acordado en la semana que la prioridad sería renovar las bancas de cada fuerza en el Congreso. Sin embargo, no evitaban las internas en distritos donde los liderazgos no están claros.

Macri cedió al reclamo de sus socios y del círculo rojo y terminó por ampliar la coalición oficialista. Sumó a un peronista como Pichetto a la fórmula y liquidó la marca Cambiemos. Así, logró que los radicales abandonaran sus pretensiones de internas. Igual, todavía está por verse hasta donde llegará la apertura del Presidente.

Emilio Monzó, que parecía haber recuperado terreno a nivel nacional, apenas pudo colar un candidato a diputado nacional. María Eugenia Vidal barrió a sus legisladores de las lista bonaerense.

Macri aprendió de algunos errores en las derrotas provinciales y evitó tropezar dos veces con la misma piedra: Córdoba es un ejemplo. Allí, en el segundo distrito nacional, también se resintió el armado de Nicolas Massot en pos de la unidad.

La gobernadora y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sí apostaron por la apertura extrapartidaria: repartieron lugares en las listas para sus aliados y resignaron escaños para los propios.

El kirchnerismo, con la impronta de CFK

Alberto Fernández y Cristina Kirchner ya habían sumado a Sergio Massa al Frente de Todos en una jugada que aceleró la polarización.

El líder del Frente Renovador será el primer candidato a diputado nacional por la Provincia, pero apenas pudo colar algunos referentes propios en lugares poco expectantes. Y peor le fue en su pago chico: no logró que los Fernández-Fernández marginaran a Julio Zamora, el actual intendente de Tigre del armado. Su esposa Malena Galmarini -que aspiraba a ese lugar- negoció ser candidata a diputada provincial.

El PJ, en su mayoría, volvió a encolumnarse detrás de la ex jefa de Estado. El kirchnerismo duro -con Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro, a la cabeza- se reservó la lapicera para definir los nombres de las listas. La ex mandataria detonó el acuerdo entre el gobernador chaqueño Domingo Peppo y su antecesor Jorge Capitanich y habrá PASO en esa provincia. El dilema se repite en varios distritos del Gran Buenos Aires. Fernández también logró curar heridas con el sindicalismo; en especial, con el sector de Hugo Moyano. 

Los intendentes del PJ en el principal distrito del país se quedaron con gusto a poco por los escasos lugares en las listas y porque no lograron imponer un candidato a la gobernación que desbancara a Axel Kicillof.

Lavagna, la «tercera vía»

Roberto Lavagna, finalmente, buscará ser el representante de la tercera vía, aunque su intención se resintió, según las encuestas, luego de que rechazara competir en una interna del desaparecido Alternativa Federal. Tuvo muchas dificultades con los socios que le quedaron.

En la Provincia, el candidato a gobernador del ex ministro de Economía, Eduardo “Bali” Bucca, recién confirmó este sábado a su compañero de fórmula, el matancero y ex massista y macrista, Miguel Saredi. Margarita Stolbizer no aceptó ser candidata a diputada y en su fuerza en la Ciudad había bronca por la voracidad de Marco Lavagna, el hijo del candidato. A tal punto que los progresistas (el socialismo y el GEN) junto a Luis Barrionuevo pusieron listas propias y en Capital habrá PASO.

Fuente: Clarín.