Los limones argentinos llegan a India: se hizo la primera exportación

Tras la gira que Mauricio Macri encaró en febrero y la misión comercial que a mediados de julio encabezó el hasta ahora secretario de Agroindustria, Luis Etchevehere, India habilitó hace 10 días el ingreso de los limones argentinos.

Tras la gira que el presidente Mauricio Macri encaró en febrero y la misión comercial que a mediados de julio encabezó el hasta ahora secretario de Agroindustria, Luis Etchevehere, India habilitó hace 10 días el ingreso
de los limones argentinos.

Y si bien ya se comercializó el 80% de la campaña actual, esta semana partió el primer cargamento del cítrico amarillo con destino a India.

Fueron 24 toneladas de la fruta fresca, despachadas por la citrícola San Miguel y que llegarán por barco en unos 30 días al mercado hindú.

En diálogo con El Cronista, el presidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa), Pablo Padilla, remarcó que se trata de una exportación “simbólica” para testear que funcionen todos los mecanismos
tosanitarios acordados de manera bilateral.

Y que ahora se abre la oportunidad para el sector realice una campaña de difusión del sector a fin de lograr mayores negocios en uno de los mercados más grandes del mundo.

Argentina es líder en producción y exportación del limón amarillo. Anualmente exporta unas 250.000 toneladas del producto fresco, principalmente al mercado europeo y, desde el año pasado también a Estados Unidos.

Pero vio en los últimos 5 años cómo Sudáfrica se constituyó en un competidor que no para de crecer y ya este año igualará en volumen el promedio de las exportaciones de limones argentinos.

Para Padilla, la apertura de India como mercado es una oportunidad, pero remarca que el sector requiere medidas concretas para mantenerse en la primera posición global.

En ese sentido,sostuvo que por falta de competitividad, las exportaciones de limones terminarán 2019 en torno a las 210.000 toneladas, por debajo del promedio anual.

Eso, sostiene el dirigente, es producto no de una baja productiva sino de las condiciones en las que se desarrolla la actividad.

La competencia internacional sumada a la carga tributaria, incluidas las retenciones, y las cargas sociales ponen a la actividad en la cuerda floja.

“Necesitamos, además que se abran mercados, mejorarla competitividad”, resalta.

Si bien el sector citrícola aparece entre las 200 economías regionales a las que a principios de julio se le bajaron de $ 4 a $ 3 por dólar embarcado las retenciones impuestas en septiembre pasado, para Padilla en el caso del limón ese beneficio llegó tarde dado el gran avance en la comercialización de la cosecha.

Fuente: El Cronista