«La Farmacia Morán es un equipo unido que convive con el cariño incondicional de la gente de White»

Fundada en 1909 y con una trayectoria destacada en la localidad, Amparo Morán y Sandro Lupín compartieron la historia del comercio y sus vínculos con la comunidad.

Con una trayectoria de toda la vida dedicada a la atención al público y marcando un sello distinguido dentro de la localidad, la entrega 612 de IngenieroWhite.Com, emitida por La Brújula 24, contó con la visita de Amparo Morán y Sandro Lupín, representantes de la Farmacia Morán, ubicada en Siches 3977.

«Es una trayectoria de toda la vida al lado de la gente como comercio y parte de la localidad, comprometidos con la necesidades de las instituciones y tratando de dar lo mejor de nosotros», comentó Amparo.

–¿Cómo fueron los orígenes de la farmacia?
–Fue fundada por mi abuelo el 11 de noviembre de 1909, así que vamos a cumplir 108 años de vida, siendo una de las más viejas de la ciudad. Se abrió con el nombre de Farmacia Británica, en reconocimiento a los capitales que le dieron pujanza al pueblo, aunque la guerra de Malvinas llevó a la familia a cambiar el nombre en 1982.

«Hasta el año ’70 vivimos en White y mi infancia fue allí, en calle Siches. Recuerdo mi primaria en el Sarmiento, con mucho orgullo, y los amigos de aquellos tiempos como Eduardo Bocca, José Luis Carbonara, Alejandra Chasco, que tenía con su familia la juguetería más importante del pueblo al lado del correo», amplió.

«Eso es lo que tiene White, el amor incondicional y el cariño a pesar del paso del tiempo. Recuerdo los colectivos de la 500 y la 501 que venían con los pedidos de la droguería y había que buscarlos en la esquina del Bar Carlitos, en Siches y Brown», recordó Amparo.

El rol de Sandro, en tiempos modernos

«Hace 20 años que trabajo en la farmacia, siendo una parte ínfima dentro de su historia. Amparo me contrató en el ’98 y siempre tuve a White cerca. Desde que venía con mi señora a la pileta de Comercial hasta mi papá que trabajó 35 años como colectivero de La Unión», apuntó.

«Hoy se hace todo tipo de atención, como toma de presión, colocación de vacunas. La gente nos tiene confianza y tratamos de atenderlos de la mejor forma posible. Uno pone un caparazón detrás del mostrador para hacerlo más fácil para la gente», agregó.

«La farmacia es un equipo que trabaja unido en la atención y, después de tantas inclemencias temporales, estar navegando no es poca cosa», cerró Amparo.