Fuerte reducción del comercio exterior a través del Puerto de Mar del Plata

El comercio exterior a través del Puerto de Mar del Plata bajó más del 60% en el primer mes del año en relación con el mismo mes de 2018, con igual cantidad de ingresos de buques de contenedores. Interrogantes de cara a la licitación del predio de los silos.

Si algún movimiento existía en los muelles del puerto marplatense hasta el año pasado fue el auge del comercio exterior, actividad que no paró de crecer desde que se reanudó el servicio de porta contenedores en el verano de 2015, tras la finalización del dragado con los equipos chinos.

El crecimiento en la remoción de cargas generó mayor nivel de actividad en los servicios ligados a la logística del movimiento de contenedores, en épocas que la actividad pesquera declinó su participación en los desembarques.

El año pasado se completó la obra de dragado y se logró un calado en la boca del puerto, el espejo interior y el muelle de amarre de las secciones 8 y 9 del Espigón 2, nunca antes alcanzado según los propios prácticos que operan con los grandes buques que pueden ingresan a Mar del Plata incluso en horario nocturno.

Pero en el primer mes de 2019 el movimiento se subió al pedal del freno. El año pasado en tres ingresos de los buques de MSC y Maersk, las dos navieras que unen Mar del Plata con Montevideo, se cargaron 323 contenedores full reefers de 40 pies.

Este año, en una cantidad de escalas similar, se subieron apenas 128 contenedores de las mismas características. Una reducción del 60% que en pleno desarrollo de la temporada de calamar, marcará una tendencia para lo que sigue del año.

Los datos estadísticos fueron aportados desde TC2, la terminal de contenedores que opera el servicio logístico con las navieras. En la empresa eliminaron los beneficios y promociones que hasta el año pasado brindaron a la flota potera que descargaba en Mar del Plata y exportaba por el mismo puerto.

En paralelo hubo un fuerte incremento en los costos de la estiba y adecuación de tarifas por el aumento en el canon que acercaron las tarifas a la de los puertos patagónicos. La cercanía con el área de pesca completó el combo y borró del horizonte el perfil de los poteros amarados en rada frente a la costa marplatense.

Ayer el poco movimiento que había en el muelle se centraba en la descarga del potero Don Francisco de la empresa Di Leva. Pero ya no hay contenedores desplegados en ambos lados del barco para agilizar la carga. Todo es lento; no hay apuros.

Más allá que la estadística oficial no se ha actualizado y sigue mostrando los datos hasta  el 23 de enero pasado, Puerto Deseado ya superó con holgura las 15 mil toneladas mientras que en Mar del Plata solo se descargaron una media docena de buques.

La caída podría pronunciarse este mes, si se mantiene el nivel de capturas en zona de pesca y la flota potera sigue prefiriendo Puerto Deseado o Puerto Madryn para descargar los barcos, aun cuando en Chubut ni siquiera pueden entrar los barcos de contenedores.

El desplome del comercio exterior desde el puerto local abre un interrogante sobre el futuro de la licitación del predio de los silos que ha convocado el Consorcio Portuario, con una inversión prevista de 20 millones de dólares, mínimamente.

Exportar 128 contenedores en un mes no asoma como el mejor anzuelo para captar interesados en invertir y desarrollar la terminal multipropósito planificada por el Consorcio.

Si bien por estas horas Martín Merlini tiene otras preocupaciones adicionales, confía en que al menos exista una propuesta para su proyecto cuando se abran los sobres, el próximo lunes 18 de febrero.

A partir del viernes, y hasta el domingo, ese mismo predio de los silos será escenario de la Feria Masticar, que el Presidente del Consorcio autorizó sin la intervención del Directorio y pese a la queja del Centro Comercial.

El evento convocará a miles de personas en una zona portuaria que debió ser desinfectada y desratizada, próxima a terminales certificadas bajo el código PBIP. (Roberto Garrone – REVISTA PUERTO)