«Estar en la apertura de McNally-Waters fue un impacto muy grande»

Poniendo en escena parte de su repertorio musical, Cristian Genovali formó parte de un concierto de nivel internacional llevado a cabo el martes pasado en el Teatro Rossini. "Desde el lanzamiento del disco, se me abrieron muchas puertas", celebró.

Con la visita del guitarrista whitense Cristian Genovali, quien el martes pasado formó parte del concierto McNally-Waters, en el Teatro Rossini, se llevó a cabo el 123º capítulo de IngenieroWhite.Com, en el aire de La Brújula 24.

«Estar en la apertura del concierto fue una posibilidad muy importante que me dio Roberto Bigi y la verdad que estoy muy contento. La pasé muy bien y fue una experiencia muy buena. McNally es un arreglador y compositor de muchos discos, mientras que Harry Waters es el hijo del legendario Roger, creador de Pink Floyd. Para nosotros, que escuchamos esa música, fue un impacto muy grande», aseguró Cristian.

«Harry, además es productor de su padre y estuvo en nuestro país en la última presentación de Waters. Y también formaron parte del concierto el bajista Federico Palmolella y Jorge Araujo, ex-baterista de Divididos», amplió.

–¿En qué consistió tu puesta en escena?
–Yo estuve a cargo de la apertura, donde interpreté el tema Dee de Randy Rhoads, quien fue el primer guitarrista de Ozzy Osbourne y es un referente para mí. Incluso, muchos asistentes al espectáculo se sorprendieron que, pese a mi orientación clásica, interpretara ese tema. Además, toqué Libertango (Astor Piazzolla), Nieblas del Riachuelo (Cobian y Cadivamo) y el Preludio Número 1, de Heitor Villalobos.

«Después de mi presentación en el Festival de Guitarras del Mundo, que organiza Juan Falú, abrir un concierto como este, con un género distinto, fue algo agradable. El público me trató muy bien y me sentí a la altura del concierto. Encima a los músicos les gustó lo que hice y pudimos compartir un grato momento después del espectáculo», afirmó Genovali.

–¿Cómo sigue el año luego de una experiencia tan significativa?
–Tengo proyectos y estoy estudiando bastante. Lo primordial va a ser una operación que tengo programada para el 28 de abril, y luego, seguir avanzando en mi repertorio latinoamericano y nacional, que es lo que me propuse. Desde el lanzamiento del disco, se me fueron abriendo puertas y empecé a sentir que estoy trabajando de músico.

–Dejando de lado la música, ¿qué vínculo tenés actualmente con White?
–Ahora ya no vivo y no voy tan seguido a White como antes. De todos modos, los fines de semana me doy una vuelta y hace poco llevé de visita a una guitarrista cordobesa amiga, que se llevó una muy buena impresión de la localidad. En todos lados yo digo que soy de White.