Crece entre los empresarios de la Argentina la preocupación por Brasil

La fuerte devaluación del real, el freno de la industria automotriz y el posible aluvión de productos brasileños si se flexibilizan las DJAI, ejes de los temores del empresariado local.

La recesión de Brasil y sus efectos sobre la economía doméstica se colaron en la agenda empresaria local que dominó el 51 Coloquio de IDEA, que se desarrolló entre miércoles y viernes últimos en esta ciudad bonaerense.

Ejecutivos y economistas descuentan que el principal socio comercial no ayudará en los próximos años, miran con preocupación la fuerte devaluación del real y temen una avalancha de producción brasileña a partir del año próximo, si Argentina comienza a flexibilizar sus barreras comerciales.

La agenda empresaria con Brasil está compuesta por lo urgente y lo importante. Quizás quien mejor resumió lo urgente fue Adrián Kaufmann Brea, el presidente de la UIA.
«Me hablan del dólar, pero hoy me preocupa más el real. No es lo mismo un dólar a 2,2 reales, como hace un tiempo, que a 4 reales, como ahora. Pero el real contra el peso se devaluó 76% en un año», afirmó el ejecutivo de Arcor.

Esa devaluación preocupa, sobre todo, a las empresas pyme. Es la situación de distintas proveedoras de grandes firmas del sector alimenticio, que plantearon su estado de alerta ante la posibilidad de una avalancha de competencia brasileña que hoy contiene el sistema de Declaraciones Juradas de Anticipo de Importación (DJAI) y que el próximo Gobierno deberá modificar o eliminar para cumplir con un fallo de la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra el país.
Según el director de Abeceb.com, Dante Sica, la economía brasileña caerá 3% este año y 1% en 2016. «Brasil no va a traccionar. El total de exportaciones de este cuarto trimestre anualizado será el piso de las ventas del año que viene», afirmó Sica.

«Recuperar el nivel de demanda que tuvo en 2013 le llevará cuatro años», estimó el economista.
Para Sica, el combo compuesto por el fallo de la OMC y «un Brasil supercompetitivo y con capacidad ociosa» es un factor de riesgo, que este año no se sintió por «el comercio administrado».
El país, opinó, deberá avanzar hacia mecanismos de protección puntuales que reemplacen a las DJAI y sirvan como dique ante la eventual avanzada brasileña.

Del otro lado, el presidente de la Cámara de Importadores (CIRA), Diego Pérez Santisteban, no cree que se produzca esa temida apertura de compuertas.
«No hay un escenario de avalancha de importaciones. El próximo Gobierno deberá sentarse con los importadores y esperar a que tengamos más caja» para poder financiar las compras al exterior, afirmó.

La recesión brasileña impacta en la industria que más crecimiento traccionó en la era kirchnerista: la automotriz. Si bien la producción local parece haber encontrado un piso y dejó de caer, la exportación se contrajo 22% entre enero y septiembre, según datos de la Asociación de Fabricantes (Adefa). Casi 9 de cada 10 dólares de esas ventas externas tienen como destino Brasil.

El socio del Mercosur tenía un mercado de más de 3 millones de unidades al año, que se contrajo a poco más de 2 millones y, según ejecutivos de General Motors y Ford consultados, podría seguir su caída.
Las suspensión de turnos y personal en las terminales locales, que ya comenzó, se profundizará hacia fin de año, supo El Cronista (ver pag. 18). Isela Costantini, presidenta de General Motors, reiteró el reclamo que hiciera hace un año, cuando le tocó presidir el Coloquio de Idea: ante el frenazo de Brasil, la industria necesita más divisas para importar autopartes y mantener la actividad.

Después de lo urgente

Los distintos sectores consultados coincidieron en remarcar la necesidad de reformar y relanzar el Mercosur. Tres de las empresas más importantes del rubro alimenticio abogaron por relanzar las negociaciones entre el bloque sudamericano y la Unión Europea.
Esto les permitirá eliminar las barreras a la importación de productos alimenticios que pone Europa y que encarece el ingreso de productos argentinos y brasileños.

«Fue importante el encuentro entre (la presidenta de Brasil) Dilma Rousseff y Daniel Scioli (del martes pasado). Gane quien gane, deberemos fortalecer el Mercosur. Anunciaron el Tratado del Transpacífico y debemos actuar como bloque regional», planteó Kaufmann Brea a este diario.
«Hay que replantear el Mercosur y el arancel externo común», afirmó Pérez Santisteban, referente de los importadores.