La glucosa es esencial para el funcionamiento del cuerpo, ya que es la principal fuente de energía para las células. Sin embargo, los picos frecuentes de glucemia -es decir, el nivel de azúcar en sangre- están asociados con diversos problemas de salud, incluyendo la acumulación de grasa, especialmente en la región abdominal.
“Muchas personas pierden peso como un efecto colateral natural del equilibrio de la glucosa. Pero no es el objetivo principal, es una consecuencia de la mejora en su salud», explica la bioquímica francesa Jessie Inchauspé, autora de dos libros sobre el tema, La Revolución de la Glucosa y El Método de la Glucosa.
La glucosa se obtiene a través de los alimentos, específicamente mediante la ingesta de carbohidratos, presentes en el pan, arroz, pasta, papas y azúcares presentes en dulces, frutas y postres.
El modo y el momento, en el que se consumen, impacta directamente en la curva glucémica y, en consecuencia, sobre el cuerpo.
Por ejemplo, comer un croissante en ayunas causará un pico de glucosa, seguido de una caída brusca, ya que cuando los niveles de azúcar en la sangre suben demasiado rápido, el cuerpo aumenta la producción de insulina para reducirlos.
Pero consumir el mismo croissant después de ingerir proteínas y fibras, como una combinación de huevos con espinaca, no provocará ese pico de glucosa. La curva glucémica generada por la ingesta del carbohidrato será más equilibrada.
Y es precisamente este tipo de cambio el que Inchauspé defiende en sus libros, para que las personas puedan aplanar sus curvas glucémicas, equilibrar el nivel de azúcar en sangre y obtener múltiples beneficios para la salud, incluyendo la pérdida de peso.
Cómo equilibrar los niveles de azúcar en la sangre
- Comer en el orden correcto: En este caso, el orden de los factores influye en el resultado. Para evitar picos de glucosa, lo ideal en una comida es comenzar con fibras (verduras y vegetales), luego proteínas y grasas, y al final, almidones y azúcares.
- “Vestir” los carbohidratos: Evitar alimentos ricos en almidón o azúcar solos; “vestirlos” con proteínas, grasas o fibras para ralentizar la absorción de la glucosa. Por ejemplo, acompañar un brownie con yogur griego o el pan con jamón.
- Agregar una entrada verde a una comida al día: La fibra en los vegetales actúa como un “escudo” en el intestino, ralentizando la absorción de la glucosa de los alimentos que consumes posteriormente y manteniendo estables los niveles de azúcar en la sangre.
- Adoptar un desayuno salado: Empezar el día con proteínas, grasas y fibras en lugar de carbohidratos evita el primer pico del día, lo que a menudo marca el inicio de un ciclo de picos y caídas.
- En lugar de snacks dulces, comer postre: El mejor momento para consumir dulces es después de una comida con grasas, proteínas y fibras, ya que esto ayuda a suavizar el pico de glucosa causado por el azúcar.
- Tomar una cucharada de vinagre antes de la comida con mayor contenido de glucosa: Una cucharada de vinagre antes de comer reduce el pico de glucosa de la comida, ralentizando la digestión y aumentando la sensibilidad a la insulina. Esta estrategia también puede usarse antes de comer un dulce a la hora de la merienda, por ejemplo.
- Moverse después de comer: Caminar 10 minutos o hacer movimientos ligeros después de la comida ayuda a los músculos a consumir la glucosa de la sangre, reduciendo los picos.
Fuente: LN