El nuevo cambio de fórmula jubilatoria reduciría el ahorro fiscal en 0,2% del PBI

Se trata de $ 20.000 millones menos de lo que se preveía originalmente, que alcanzaba entre 0,6% y 0,4% del PBI. Ese dinero se usaba para transferir a Buenos Aires

Con la nueva fórmula previsional que convalidó el Gobierno ayer a instancias de la oposición, y que sigue en un 70% al IPC y 30% las variaciones salariales, el ahorro fiscal se reduciría 0,2 puntos del PBI el año que viene, unos $ 20.000 millones, al considerar que los salarios le ganarán en 2 puntos a la inflación, según coincidieron fuentes públicas y privadas.

Para la consultora Econviews, el ahorro fiscal que iba a obtener el Tesoro por el uso del IPC para ajustar las jubilaciones y demás gastos sociales alcanzaba el 0,4% del PBI, unos $ 40.000 millones, “Ahora ese ahorro va a ser de 0,2%, con lo cual habrá que hacer el ajuste fiscal por otro lado. El pacto fiscal le salió al Gobierno más caro de lo que parecía”, sostuvo el economista Eric Ritondale, al recordar que el acuerdo con los gobernadores comprometió transferencias a la provincia de Buenos Aires prácticamente por el mismo monto del ahorro previsional previsto inicialmente.

Dentro del Gobierno, la pérdida de ahorro se estimaba ayer en 0,2% del PBI, unos $ 20.000 millones por convalidar el uso del Ripte, pero desde un ahorro original que alcanzaba unos $ 60.000 millones, un 0,6% del PBI, y que ahora se reducirá a 0,4% del PBI el año próximo.

Para Ritondale, la nueva fórmula es “procíclica”, porque, “en términos reales, la fórmula va a crecer cuando la economía crece y caerá cuando cae, se amplifican las oscilaciones. No está bueno, la idea es que el gasto público crezca cuando la economía está en recesión”. Y recordó que la mitad del déficit primario proviene del rojo de ANSeS (2,5% del PBI), en parte producto de una baja relación de activos sobre pasivos (1,4).

Para el economista Fausto Spotorno, de la consultora Orlando Ferreres, “la desventaja para el jubilado es que si baja el salario real, le cae la jubilación”, pero agregó que “a largo plazo el Ripte conviene más que la inflación porque el salario real crece”.

De hecho, según explicó el abogado Adrián Tróccoli, la fórmula que utiliza el Ripte “calculada 5 años para atrás hubiera dado 2% menos que la que proponía el Gobierno sin modificación alguna”.

Para 2018, Tróccoli espera que, al considerar un crecimiento del 1,5% de los salarios reales, la influencia en las jubilaciones sea de $ 140: “No se discutió la pérdida del poder adquisitivo sufrida por las jubilaciones en 2016, que no llegó a recuperarse este año”.

Según indicó un informe de la consultora LCG (que había calculado un ahorro de $ 50.000 millones, 0,4% del PBI por las jubilaciones y 0,1% por las asignaciones familiares y por Hijo), “los salarios crecen en términos reales a partir de la apropiación de parte de la productividad generada” y entiende que “los beneficiarios del sistema previsional ya no realizan ningún aporte al aumento de la productividad, por lo que no deberían apropiarse de ella” y el haber inicial ya debería reflejarla.

Fuente: El Cronista