“La ría es una belleza natural que está frente a nuestras narices y no todos la conocen”

Enio Redondo, quien cumple funciones en el IADO, destacó las condiciones naturales que presenta nuestro estuario, teniendo en cuenta aspectos fundamentales como la pesca, la contaminación y el vínculo directo con Ingeniero White.

Con la visita de Enio Redondo, relacionado a distintas actividades portuarias y vinculado al IADO (Instituto Argentino de Oceanografía), se llevó a cabo el capítulo 166 de IngenieroWhite.Com., desde los estudios de La Brújula 24.

“Tenemos una belleza natural en nuestras narices y no todos los bahienses la conocen. Son más de 300 mil hectáreas con una naturaleza, vegetación y riqueza marina que muy pocos tenemos el placer de conocer. Esta relación laboral para mí es como un volver a nacer, ya que justamente nací en Galván y ahora puedo volver a experimentar todo eso”, resumió Enio como su carta de presentación y las maravillas que encierra la ría local.

–¿Qué cosas han cambiado en la ría en comparación con aquellos tiempos?
–Hoy en día White sufre la desaparición de la pesca artesanal, la cual está terriblemente diezmada por diversos motivos. Entiendo que es difícil cargas las culpas, pero es una situación que debería ser más atendible. Es en cierto modo lo que le sucede a White en general, necesitan un poco más de participación a la hora de atender sus necesidades.

“Con respecto a la ría, muchas veces se la relaciona directamente con contaminación. Yo recuerdo que en otros tiempos era un clásico el petróleo impregnado en los paredones del muelle; hoy se toman otros recaudos y hay más controles. De todos modos, el principal elemento que afecta la situación actual son los efluentes cloacales. Se trabaja mucho en ese tema, pero la cloaca castiga feo”, aseguró.

“Más allá de eso, no podemos decir que uno no puedo consumir un pez proveniente de la ría porque la situación no llega a ese punto. Sí tomar recaudos y conocer el origen de las cosas. La ría es enorme, con una cantidad infinita de lugares en los que se puede conseguir pescado fresco y de alta calidad, que puede competir con cualquiera del litoral argentino”, amplió.

Su vínculo con el IADO

“Dentro de la rama deportiva y comercial que existen en la navegación, soy patrón de lancha y estoy profundamente ligado al mar lo cual es un enorme placer para mí. En el instituto, contamos con una embarcación mayor que fue prácticamente reconstruida, ya que data del año ’35 y hoy en día sigue cumpliendo funciones oceanográficas. Y además, hay una nave menor, la cual está destinada al Club de Pesca y Naútica de Puerto Galván a partir de un convenio entre el IADO y el club”.

“Tenemos proyectos muy interesantes, como el de Mar Azul y el del Mar Argentino. Actualmente hubo un recorte presupuestario desde el Conicet, lo cual limitó nuestra actividad. Estamos con la esperanza de revertirlo”.