¿La pizza puede ser gourmet?

Uno de los fundadores de Almacén de Pizzas cuenta la historia detrás del éxito detrás de la franquicia que pretende sacar a la pizza de los bodegones tradicionales y hacerla cool.

 “Arranque de muy chico en este rubro, toda la vida mi familia tuvo gastronomía” despliega Sebastián Ríos, socio fundador y director Comercial de Almacén de Pizzas. “Hice toda todas las tareas que hacen a éste negocio. Fuí cafetero, bachero, limpié pisos, lave copas”. Luego de la facultad Ríos, que es licenciado “por gusto en comercialización y por necesidad en administración” inmediatamente comenzó a trabajar desde muy abajo. “Fuí cafetero en un bar de Retiro y así tome experiencia y me fuí metiendo en el negocio familiar”.

Pero tras la muerte su padre, allá por la década del 90´, Ríos tomo el volante del negocio familiar junto con otros parientes. Quedó el negocio gastronómico a cargo de él y sus primos. La pregunta era qué hacer ahora. “La verdad es que no teníamos nada más que buena ubicación. No había una marca ni había reconocimiento. Eran negocios que no habíamos creados nosotros y había que sacarlos adelante. Porque se estaban quedando fuera del mercado, en nuestro concepto” se sincera Ríos.

Lo que decidieron fue apostar por la originalidad y la innovación. “Sólo teníamos una idea. Y era generar una marca que fuera especializada en pizza y con estética propia. Queríamos que sea algo replicable” explican desde la empresa. Por lo tanto, “contratamos un equipo de gente que nos ayudara a pensar así que llamamos a un especialista gastronómico, una empresa de branding, un especialista en marketing y un estudio de arquitectura”.

Hay equipo

Luego de un año de darle vueltas al proyecto abrieron el primer Almacén de Pizzas en 2006. “La mayor diferencia que teníamos fue la apuesta a un rubro y un producto novedoso que no existía, en ese momento, de manera masiva en el mercado. Apostamos a la pizza gourmet”.

No fue fácil al principio. Ríos recuerda que su primer error fue no confiar en que ese menú iba a dar buenos resultados. “Me parecía increíble pensar que alguien podía preferir una pizza con queso brie a una clásica de muzza o napolitana” pero luego se dieron cuenta que ahí estaba el negocio precisamente.

Otro de los secretos del éxito de Almacén fue cierta apuesta jugada con la estética.  “Queríamos que los locales tuvieran toda la estética de un viejo almacén porque queríamos volver a la calidez de esa época que se perdió en los 90; queríamos retomar la calidad de que la gente vea como se labura su pizza”. Para Ríos las claves de la imposición fructífera del Almacén fueron, finalmente, el branding y el producto.

Hoy por hoy, el Almacén ya cuenta con 27 locales y siguen “en la búsqueda de posicionarnos como los referentes de la pizza gourmet”.

Desde Argentina, con amor

El futuro del Almacén de Pizzas suena prometedor. “Tenemos varios objetivos abiertos” adelanta Sebastián Ríos, “queremos crecer en Buenos Aires y Capital y también seguir creciendo en el interior. Tenemos el primer local en Rosario y estamos buscando cerrar acuerdos para dos locales más en el interior”. Y como las fronteras no parecen ser un problema “estamos construyendo nuestro primer local en Asunción del Paraguay y nuestro primer local en Carrasco, Montevideo. Ambos abren éste año”. Y desde hace un tiempo Almacén también cuenta con un local en España.

Otro objetivo ambicioso es la expansión hacía el mercado digital. “Queremos armar una plataforma online muy importante para que nuestra venta online dentro de 5 años sea al menos el 30% del negocio” comenta Ríos. Explica que el futuro es el food tracking por lo que “con la llegada inminente de la ley de food track queremos que Almacen esté presente en ese momento”.

Fuente: Mercado.