Comercial y Huracán pusieron a los hermanos Brunelli en veredas opuestas

Mauro, el mayor, es ayudante de campo de Gustavo Echaniz en el Globo; y Maxi, reconocido como Tato, llegó al verde para jugar el Clausura. ¡Una historia imperdible!

La 221° entrega de IngenieroWhite.Com contó con la visita a los estudios de La Brújula 24 de los hermanos Mauro y Maximiliano Brunelli quienes, por cuestiones futbolísticas, se encuentran emparentados profundamente con el aspecto deportivo de nuestra localidad. ¡Y en veredas opuestas!

“Una vez que dejé el fútbol como jugador, inicié mi camino en las infantiles de Olimpo. De estar en el club, conocí a Gustavo Echaniz y de ahí surgió la posibilidad de llegar a Huracán, donde nos encontramos con un club muy lindo y en el cual la gente nos recibió de la mejor manera”, explicó Mauro, ayudante de campo del DT del Globo.

“Lo mío es más reciente. Estaba jugando en Puan y recibí el llamado de Pablo Recalde, dos días antes del cierre del libro de pases. Lo pensé un poco y me decidí por Comercial para volver a tener la chance de jugar en la Liga del Sur”, reconoció Maxi, quien todavía no pudo ponerse la verdiamarilla por una lesión en el tobillo.

“Yo le metí unas fichas para que venga porque conozco al profe de Comercial y me han hablado muy bien del grupo de jugadores”, aportó el Brunelli mayor.

Pese a este presente en White, el fútbol siempre unió a los dos hermanos desde chiquitos…

“Liliana y Mauricio son nuestros padres y no tenemos más hermanos. De chico, pese a que tenemos una diferencia de 4 años, estábamos todo el día corriendo atrás de la pelota en las calles del barrio Pacífico”, recordaron.

–¿Qué fue lo primero que pensaron cuando sabían que iban a tener que venir a White todos los días?
–En un primer momento parece un lugar distante y uno piensa en los 40 minutos que tiene de viaje para ir y venir. Pero ahora tenemos el camino hecho y uno viene tranquilo a White.

“Cuando cruzo el puente La Niña se sienten dos mundos distintos, eso sí. Los hinchas aman a sus clubes y dejan todo por sus colores. Esa rivalidad se siente, pero afuera de la cancha están todos abrazados y eso es buenísimo”, destacó Mauro.

–Mauro, ¿te imaginás teniendo a Maxi en tu equipo?
–La verdad que es difícil. No es un tema sencillo porque la típica es que digan que juega porque el hermano es el ayudante del técnico.

“En Olimpo pasó algo de eso cuando estaba Laspada de técnico, aunque Mauro llegó cuando yo ya estaba en el plantel”, señaló Tato.

–Fuera de fútbol, ¿lo laboral también te une con nuestra localidad Mauro?
–Sí. Hace 2 años que soy profe de educación física en el Mosconi y estoy en contacto con los chicos todos los días. Los de Huracán me saludan cuando me ven en la cancha y con los de Comercial siempre hay alguna cargada.